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Implementación de la tradición oral en las aulas

La tradición oral son todos aquellos acontecimientos, hechos, testimonios, historias, cuentos y costumbres transmitidos verbalmente. Es una fuente de aprendizaje, pues contiene información sobre conocimientos y costumbres de diferentes áreas, como historia, mitos y textos sagrados, tecnología instituciones políticas, ritos y música. La tradición oral tiene valor histórico y es fuente de valores culturales, de los cuales surgen las identidades nacionales y regionales.

Es una forma de transferir desde tiempos anteriores la cultura, la experiencia y las tradiciones de una sociedad a través de relatos, cantos, oraciones, leyendas, fábulas, conjuros, mitos, cuentos, etc. Se transmite de generación a generación, llegando hasta nuestros días, y tiene como función primordial la de conservar los conocimientos ancestrales a través de los tiempos.

Es un fenómeno rico y complejo, que se convirtió en el medio más utilizado a lo largo de los siglos para transferir saberes y experiencias. Sus múltiples definiciones concuerdan en señalar que representa la suma del saber regulado bajo forma oral que una sociedad juzga esencial y que, por ende, retiene y reproduce a fin de facilitar la memorización, y a través de ella la difusión a las generaciones presentes y futuras.La tradición oral se convierte en la historia y memoria de los pueblos, especialmente de aquellos que carecen de escritura, puede ser escrita y utilizada eficientemente dentro de la escuela. Sin embargo, la tradición oral se vuelve escrita cuando alguien la recopila, la transcribe y la publica, ha sido la base de libros tan famosos como Cien años de soledad. Cuentos bastante conocidos como Blanca Nieves, Hansel y Gretel son historias adaptadas a la tradición oral.

La importancia de recurrir a la tradición oral radica en que es un elemento básico y referencial al mismo tiempo, la visita a la vida de los ancestros, el orden, la dialéctica entre lo nuevo y las raíces, determinan una forma de ver la realidad en cada momento, se adecuan a las formas, filosofías y maneras de pensar de cada tiempo y nos permite conocer y entender cómo han ocurrido los hechos de años pasados.

La escuela es la institución, en la cual la sociedad ha depositado la responsabilidad de educar y socializar a los niños y niñas, en torno no sólo a cuestiones académicas sino, también para promover y fortalecer habilidades, valores, actitudes y comportamientos que la sociedad espera de ellos. Los pueblo indígenas, sin embargo, se quejan de que la educación oficial únicamente promueve los saberes, conocimientos y valores de la cultura occidental.

En nuestro medio educativo, recibimos muy someramente algunos aspectos sobre la tradición oral, pues no se considera un elemento verdaderamente importante que los niños de diferentes generaciones puedan conocer y aprender diferentes aspectos de esa tradición que en muchos casos está siendo olvidada.

Y es que la tradición oral la podemos plasmar en casi todas las asignaturas, pero por lo general, cuando se habla de tradición oral, nos remontamos a esas tradiciones mágicas a veces, que hacen a lución a cuentos y leyendas de pueblos y zonas rurales que los abuelos cuentan en muchos sitios, si bien es cierto que todo esto es parte de la tradición oral, ésta es mucho más amplia, mucho más que eso, transcendiendo niveles de conocimiento insospechados, incluso aborda aspectos de la medicina tradicional que por años las generaciones pasadas utilizaron y que en su momento fueron efectivas.

Cabe mencionar que el objetivo de incluir a la tradición oral en el aula, no es para que los niños de diferentes niveles educativos adquiera herramientas para poder desarrollar ciertos conocimientos y plasmar saberes prácticos, el objetivo más viable y razonable es que estos conozcan aspectos muy importantes de este tipo de tradiciones, y ello sin duda les ayude a comprender desde otra óptica aspectos de la vida real e imaginaria y que responden a hechos actuales que marcan nuestra existencia.

Algunos de los objetivos que se perseguiría alcanzar con la introducción de la tradición oral en el aula son:

Sensibilizar a los niños y adolescentes sobre la importancia de investigar y conocer las raíces culturales de la región centroamericana y específicamente de El Salvador, con el fin de valorar su riqueza y potenciar el descubrimiento de su patrimonio étnico y cultural.

Potenciar el diálogo con los adultos mayores con el fin de descubrir las claves de la historia familiar y de los grupos humanos más cercanos en el espacio y en el tiempo.

Valorar como una herencia evidente el lenguaje, los modos de hablar y las peculiaridades lingüísticas de cada zona.

Establecer contacto con la tradición, las costumbres, las fiestas, la gastronomía, las formas de vida de generaciones anteriores.

Incrementar el acervo cultural mediante la búsqueda de restos, pautas, productos utilizados en épocas recientes que han desaparecido o están en peligro de desaparecer.

Analizar y valorar lo que en El Salvador ha quedado plasmado como patrimonio cultural a través de los tiempos, de la mezcla de culturas y de grupos humanos.

Descubrir la importancia de la tradición oral como medio de transmisión de valores, ideas, y costumbres.

Salvaguardar la tradición, costumbres, modos de vida, vestuario, fiestas, dichos y lenguajes del pasado con el fin de enriquecer el futuro.

Los educadores son los que dan las pautas metodológicas para acceder a esa importante información que está ahí pero a la que no se accede en muchos casos por falta de conocimiento o de escasa valoración de las raíces culturales. La importancia en todo el sistema educativo, desde preescolar hasta la Universidad lo que significa la tradición oral en nuestra cultura, y sobre la necesidad de plantearse su utilización como objetivo, medio, recurso y contenido en la realización del currículum.

Siendo muy objetivo la tradición oral nos aporta también elementos indispensables para conocer la historia y sino pues veamos el concepto de historia oral que hace referencia a esa historia no oficial, diferente a la “contada” contada por las instituciones y por el estado y que están allí plasmada en libros repletos de letras que muchas veces cuentan mentiras o nos presentan una parte de la vida nada más vista desde una sola óptica, información sesgada y censurada, sin duda que se escribió durante cualesquier gobierno de turno que reprimió en muchos momentos de nuestra historia esa libertad de expresión en todo sentido.

Sin embargo a través de esa historia oral, conocemos y entendemos de una manera más amplia hechos reales ocurridos en distintos periodos, esto lo compruebo porque hace muy pocos meses aún vivía uno de los sobrevivientes de la masacre de 1932, famosa insurrección campesina en la cual posteriormente al hecho nadie tenía el permiso de hablar en náhuat. .

Por suerte, algunos profesionales que persiguen conocer la historia a través de otras fuentes han preparado documentales con entrevistas exclusivas con estos personajes que vivieron en carne y sangre propia los hechos que marcaron la historia de nuestro país, y esta me atrevo a plantear que es la contraparte de la tradición oral, basada más en la verdad, sin elementos tradicionales, pero involucrada dentro de este amplio mundo de la tradición oral que recibe insumos de esa historia.

Lo anterior lo complementaré con algún ejemplo de la tradición oral alimentados con la historia oral: “la leyenda de las flores de pascua, que surgió a raíz de la misma masacre del 32, que menciona que fueron tantos miles de muertos que las hermosas flores blancas de pascua (solo eran blancas, según la tradición oral) absorbieron esa sangre y sus pétalos se volvieron rojos. Ya hacía también alusión a ello uno de los mejores poetas de nuestro país: Pedro Geoffroy Rivas, con su poesía de denuncia de este hecho, que la adornaba con su lenguaje poético como sólo él lo sabía hacer.

Las flores de pascua si bien son blancas y rojas, entre alguna personas siempre circulan esas historias con una mezcla de fantasía y realidad, la tradición oral por ello no se debe discutir ni analizar, ni comprobar su veracidad o ficción, solo es una visión de vida o como dirían los indígenas una cosmovisión, porque para ellos este tipo de tradiciones si poseen una importancia casi sagrada.

Por muchos años, los gobiernos centroamericanos, promovieron la castellanización, como mecanismo de asimilación e integración de los pueblos indígenas a la sociedad nacional lo cual suponía el abandono de los idiomas y tradiciones culturales propias.

Por lo anterior se adjudica la pérdida de identidad ocurrida en muchos países de la región centroamericana y en el caso específico de El salvador, son más que obvias las razones por las cuales se han perdido mucho esas tradiciones, pero indiscutiblemente a pesar de esa pérdida todos los seres humanos conocemos aunque sea un caso alimentado por la tradición oral y de repente nos regimos por ello en algún momento de nuestra vida.

Por lo tanto tomar en cuenta a la tradición oral en el currículo, permite una mayor interacción entre la casa y la escuela y entre la comunidad y la escuela, haciendo de esta última, una institución más democrática y participativa y dando la oportunidad a todos los pueblos de escuchar su voz.

Además, la escuela se convierte no solo en el centro educativo, sino también en un centro cultural al servicio de la comunidad, fortaleciendo la identidad étnica y nacional del pueblo al que sirve, pues esa parte es fundamental, en nuestro país hay tanto desconocimiento de nuestras raíces, pocas personas adultas, sin hacer alusión a niños, pues la decepción será mayor, no saben quiénes fueron los pipiles, qué territorio poblaron, mucho menos de dónde descendieron, y pues de sus estilos de vida, obviamente no tienen ni siquiera una idea vaga, cometido garrafales errores al creer que nuestros indígenas usaban penachos de plumas al estilo de algunas tribus de los Estados Unidos, incluso en algunos libros de educación de estudios sociales de años pasados, aparecen dibujos de indígenas de nuestras tierras con sendos penachos (craso error), poca investigación.

También hay un personaje popular entre la afición salvadoreña “El indio cuscatleco”, que es un total aficionado del deporte, aparece siempre con sus atuendos de plumas en casi todo su cuerpo, haciendo alusión según él a su raíces indígenas salvadoreñas, cuando más parece un jefe indígena de las tribus de los Estados Unidos, la única diferencia es que anda pintado su cuerpo con los colores de la bandera salvadoreña.

Hace algunos meses también observé un caso, cuando en una universidad privada a raíz de la conmemoración del día de la hispanidad, hubo un concurso de trajes típicos de nuestros ancestros y para mi sorpresa el jurado calificador, eligió como ganador a un jovencito que lucía muy descubierto casi con “taparrabos”, pero eso sí, con sus grandes penachos de plumas que sobresalían de su cabeza y creo hasta portaba una especie de trofeo elaborado con plumas en sus manos.

Lo anterior refleja parte de esa educación que hemos recibido por años en donde se nos ha mostrado un rostro con velos que no nos dejan ver más allá de una silueta y hemos creado estereotipos debido a la influencia de otras culturas indígenas más penetrantes debido a la proyección mediática que se le ha dado en algún momento.

Ahora bien continuando con la identidad étnica que ha marcado nuestras vidas, nuestro vocabulario que está alimentado de muchas palabras de origen indígena y muchas veces las decimos sin saber, o simplemente nos reímos cuando una persona de otro departamento distinto al nuestro menciona una palabra que nos parece incorrecta (cuando la lingüística de los pueblos nunca es incorrecta, para ella no hay palabras correctas ni incorrectas), o a veces son léxicos provenientes de las lenguas amerindias diferente a la nuestra

¿Conocemos acaso a los Lencas?, con su lengua extinta el potón, poblaciones indígenas del oriente del país acérrimos enemigos con los pipiles, separados por el río Lempa como la gran frontera natural de esos años, a los Kakawiras, que poblaron parte de Morazán, los Ulúas en el oriente del país, los Chortis en Chalatenango, claro en aquellos años no estaba dividido de la forma geográfica como está hoy nuestra región

Todas esas etnias ricas culturalmente nos han aportado grandemente a nuestra cultura y nuestra tradición oral que está latente, pero que no sabemos identificar como tal, en aspectos educativos, la tradición oral explicará algunas veces el origen de palabras de uso cotidiano con origen étnico. La tradición oral, es un medio ideal para impulsar el aprendizaje participativo a través de las metodologías activas que promueven las reformas educativas de los países de la región.

Siguiendo la corriente constructivista, la tradición oral permite a los niños y niñas y a la comunidad en general crear, construir y recrear valores culturales, morales y éticos de la forma individual y grupal, estimulando la comprensión y el respeto entre personas de diferentes grupos.

Los alumnos tienen la oportunidad de realizar labores fuera del aula y llevar los saberes y conocimientos a la clase, estableciendo un enlace entre la cultura popular y el conocimiento científico. La política de puertas abiertas, permitirá contar con la presencia de personas valiosas de la comunidad: ancianos, curanderos, artesano, todos pueden compartir sus conocimientos y enriquecer la educación de niños y niñas, el tiempo que fortalecen su autoestima e identidad.

La expresión oral, además, facilita la comunicación, elementos importantes para la enseñanza-aprendizaje y base de toda la relación humana. Como vemos la tradición oral nos permite hacer innovaciones en la práctica escolar de forma sencilla y sin necesidad de invertir en mayores recursos, ya que al incorporarla, lo que debemos hacer es abandonar la memorización, los horarios fijos, la supeditación a los libros de textos y romper los esquemas de programas rígidos.

Como sostiene el pedagogo canadiense Kieran Egan, “cualquier contenido sería más interesante y atractivo de aprender, si es presentado en forma narrativa o en el marco de una historia. Dichos relatos quedarían grabados en el corazón y en la mente de los estudiantes, llevando a cabo un aprendizaje vivencial y significativo, que al mismo tiempo desarrollaría la imaginación y la creatividad”.

La aplicación de la tradición oral al currículo, en donde se haría un análisis de la situación actual de los sistemas educativos de los países y sobre la implementación de políticas públicas para la integración de una educación intercultural e inclusiva, de manera alterna la enseñanza de la literatura basada en la tradición oral de una forma no convencional, con métodos no tan rígidos de enseñanza.

Centroamérica es una región conformada por una diversidad de culturas entre grupos humanos nativos americanos y a través del conocimiento de nuestras culturas tradiciones y costumbres, nos ayudará a comprender mejor.

La tradición oral, es un instrumento útil, para poder conocer la cosmovisión o la forma de ver la vida que tienen las diferentes comunidades que conforman nuestros países. A través de la tradición oral, podemos llegar al cuerpo y corazón de culturas diferentes a las nuestras.

Además, podemos adquirir conocimientos prácticos y útiles para la vida diaria. La tradición oral nos da la oportunidad de planificar clases más activas, instructivas, educativas y divertidas, para los niños y niñas que integran este proceso.

La introducción de la tradición oral en las aulas, en el sistema educativo tradicional, es de gran importancia, sobre todo porque eso permitirá el conocimiento de nuestra cultura, nuestras raíces y parte de esas historias que son contadas a través de la oralitura salvadoreña.

Como método para la enseñanza, se podrá abarcar diferentes áreas del conocimiento en donde se involucrará a las diferentes asignaturas como Estudios Sociales, Lenguaje y Literatura, Ciencia Salud y Medio Ambiente e incluso en la Matemática.

La tradición oral es tan amplia que no se limita a mitos, cuentos y leyendas, también traspasa los saberes, los conocimientos que son aplicados en la vida diaria por los adultos, quienes a raíz de sus experiencia y conocimientos, darán a conocer los elementos esenciales de esa tradición, como la elaboración de determinados alimentos, la parte artesanal y económica de los pueblos, con la realización de determinadas artesanía que caracterizan a las comunidades, etc.

Se trabajará con una visión de educación intercultural, pues permitirá que muchos niños de diferentes zonas del país se puedan familiarizar con algunas tradiciones que son distintas a los de sus lugar de origen, sin duda alguna la tradición oral en las aulas permite conocer la peculiaridad de cada comunidad y pueblo y ampliar el horizonte de aprendizaje de los educandos.

Es importante recalcar que se hará un trabajo intergeneracional pues personas adultas mayores se involucrarán en actividades pedagógicas con los niños, para darles a conocer lo que solo ellos como personas con más años de vida y obviamente con experiencia conocen, incluso los maestros serán beneficiados ya que se volverán receptores de un cúmulo de experiencias que serán transmitidas a las nuevas generaciones.

Los textos acarreados por la tradición oral, en su conjunto y como depositarios de una buena parte del pensamiento mito-poético de una comunidad, han constituido durante mucho tiempo un modo de pedagogía “natural” en el medio social habitual, que facilitaba la adquisición del lenguaje, en su más amplio sentido, y destrezas expresivas y comunicativas, entre los niños y de éstos con los adultos.

Una vez desaparecidas, o en proceso de desaparición, aquellas situaciones en que de manera espontánea se producía este aprendizaje (principalmente la tertulia doméstica, la tertulia campesina, el patio de vecindad y la calle como espacio comunicativo), la escuela podría sustituir, al menos parcialmente, a esos ámbitos, y añadirles las peculiaridades propias del medio docente.

Esta posibilidad se asienta, por un lado, en la evidencia de que los espacios tradicionales han desaparecido y la sociedad no ha construido otros, alternativamente, por otra parte, en que la renovación pedagógica y los principios que la animan se acomodan con especial facilidad a los materiales folclóricos en tanto que recursos para la práctica de los nuevos métodos y objetivos en el aprendizaje conjunto de la lengua y la literatura; y como aspecto esencial en la formación humana y en el proceso de socialización de los niños y adolescentes.

La lengua y la literatura conectan entre sí de modo “natural”, primario en la literatura oral. Hasta el punto que los diversos materiales de este patrimonio colectivo se organizan al modo de una gramática, esto es, como un sistema de relaciones no siempre evidentes, pero cuyo dominio por el hablante permite su reproducción y variabilidad en el acto de habla.

La tendencia de la literatura oral a los juegos verbales a la fantasía, facilita un desarrollo de su aplicación didáctica por caminos de creatividad, que pueden apoyar el afianzamiento y el dominio de la lengua, de sus distintos registros, niveles de uso, etc., esto es, capacitando al alumno para la expresión verbal en múltiples direcciones.

La posibilidad de “simular” en el aula los espacios y los modos propios de la tradición oral y de extraerles sus potencialidades formativas no pueden apoyarse en los modelos de la pedagogía tradicional, deductivas, prescriptivas, sino en otra de fundamento más constructivo, inductivo, y personalizado, que busque el aprendizaje significativo y las estrategias didácticas creativas, pues éstas se adaptan mucho mejor a la variedad, versatilidad, componentes lúdicos e imaginativos, y componentes psicológicos de la tradición oral.

La variedad de las tradiciones orales hace del aula un verdadero medio para intercomunicar disciplinas, y globalizar enseñanzas, esto es, de producir aprendizajes transversales.

La evaluación de este tipo de metodologías de estudio también sería necesario una vez implementadas en el aula, algunas sugeridas son:

• Presentación de informes escritos y orales.

• Cuestionarios de selección múltiple y respuestas abiertas.

• Elaboración de diagramas y cuadros sinópticos.

• Elaboración de maquetas, planos y mapas.

• Elaboración de investigaciones bibliográficas y de campo.

Como se puede observar la evaluación continuaría siguiendo los parámetros establecidos por especialistas, y este proceso evaluativo, podría quedar a discreción del maestro o a sugerencia del director del centro educativo.

Hay que recalcar que cada disciplina tiene su propia forma de abordarse, su propia metodología y vocabulario; es por eso que la tradición oral puede estar por separado en diferentes asignaturas, con su lenguaje específico y de alguna forma con su aplicación práctica que eso es más que nada.

Todas las culturas son etnocéntricas, esto quiere decir que piensan que su cultura es la mejor y que su forma de ser y pensar, es la única verdadera. Ésa es una venda que nos cubre los ojos y que no nos deja reconocer, que después de tantos siglos de convivencia, no sólo compartimos un mismo territorio, sino también ciertos rasgos culturales. Nuestras naciones están conformadas por pueblos de diferente origen que deben aprender a conocer, respetarse y valorarse, para cultivar una verdadera cultura de paz y democracia, donde todos los ciudadanos gocen el pleno derecho de su ciudadanía y donde no existan nunca más ciudadanos, debemos poner especial interés en evaluar tanto los conocimientos de los estudiantes, como sus habilidades de análisis e interpretación.

Todos los agentes educativos, en el nivel en que se encuentren y en las circunstancias en que ejerzan su tarea, asumen una responsabilidad en el proceso de socialización de los individuos. El aprendizaje se hace durante toda la vida y en todos los grupos humanos, en los que se requiere siempre un considerable esfuerzo de cara a que la adecuación a la vida de los grupos sea lo menos traumática y más liberadora posible. Dado que el proceso de socialización se realiza por mecanismos de aprendizaje en su mayor parte inconscientes, debe tenerse en cuenta la responsabilidad del sistema educativo en lo que tiene que ver con valorar, asumir, analizar y hacer consciente la tradición oral.

En la antigüedad, nuestros antepasados, escribían poco y con grandes dificultades, y las posibilidades de recurrir a la lectura eran minúsculas o nulas. Esto sirvió de base para la creación de formas de expresión orales y gestuales, y para la formación y el enriquecimiento del idioma.

Sin la tradición oral no se hubiera efectuado la transmisión de conocimientos y por ende la utilización de los instrumentos, las tradiciones, las advertencias y consejos, los usos, las leyes y las costumbres, claves para la supervivencia de la especie humana. La riqueza cultural es posible así misma por la gama de matices relacionales de la riqueza étnica y cultural.

La tradición oral no es un invento de grupos con poca educación al contrario grandes intelectuales especialistas en este campo han aportado y siguen contribuyendo grandes cantidades de información valiosa que es neceario procesar de forma práctica y qué mejor lugar para hacerlo que la escuela.

La Organización de la Naciones Unidas para la Educación la Ciencia y la Cultura (UNESCO), dedica grandes esfuerzos para la salvaguardia de la tradición oral, la cual se ubica dentro del patrimonio cultural inmaterial de una nación.

El patrimonio cultural inmaterial según la UNESCO se define como los usos, representaciones, expresiones, conocimientos y técnicas, junto con los instrumentos, objetos, artefactos y espacios culturales que les son inherentes, que las comunidades, los grupos y en algunos casos los individuos, reconozcan como parte integrante de su patrimonio cultural.

Con la introducción de la tradición oral en el aula, estaríamos entonces contribuyendo a lo que la UNESCO le llama revitalización del patrimonio cultural inmaterial, que actualmente es uno de los esfuerzos más grandes que muchos países están desarrollando para no dejar que su patrimonio vivo… muera.

La Educación Virtual en el nuevo milenio

En una sociedad convulsionada, en donde el tráfico vehicular de las grandes ciudades y las distancias enormes que se tiene que recorrer para trasladarse de la casa al trabajo o centro de estudio ha permitido que universidades visionarias y centros de estudios especializados en general hayan incluido en su plataforma de formación académica la Educación Virtual.

Pero… ¿qué es la educación virtual?

Según Andrés Ricardo Ordoñez, Coordinador del Programa de Educación Virtual, Abierta y a Distancia de la Universidad Santo Tomás de Bogotá, Colombia, es aquella que hace uso del 100% de las redes informáticas para el desarrollo de los planes de estudio. Así mismo el profesional advierte que no hay que confundir la educación virtual con la educación abierta o a distancia ya que esta última enfatiza el trabajo autónomo que hace el estudiante con el material entregado por parte de la Universidad, para que se avancen en los propósitos de las disciplinas, programándose reuniones entre tutor y estudiantes por lo menos cada 2 meses.

Tipos de estudios que se ofrecen en modalidad virtual.

Esta modalidad de estudio abarca una amplia gama de programas con diferentes formas de titulación, las personas interesadas pueden optar por un taller, curso, diplomado, especialización, grados, licenciaturas, posgrado, maestrías y doctorados, aunque algunas universidades incluso ofrecen programas completos de bachilleratos en diferentes especializaciones. Los contenidos en los programas de estudios son tan variados que van desde cómo preparar un postre hasta especializarte en astronomía y conocer y comprender el mundo de las galaxias.

Metodología.

La metodología es también muy diversa de acuerdo a las diferentes temáticas que se traten, pero una característica fundamental y común para todas, es que se valen de todos los medios electrónicos e informáticos que existen para poder desarrollar las temáticas tratadas en los diferentes cursos.

El método E-learning en línea facilita al estudiante en su proceso de aprendizaje ya que este puede acceder a la herramienta en cualquier momento desde diferentes lugares en el que haya una computadora con una conexión a internet.

Ventajas de la educación virtual.

  • La población puede acceder a este tipo de educación desde cualquier parte del mundo
  • Mejora el desarrollo académico y profesional de las personas adultas.
  • permite concluir estudios que hayan sido truncados por diferentes razones
  • Hay flexibilidad de horarios, lo que permite que el estudiante dedique tiempo adecuado a diferentes actividades en donde se involucra la familia, obligaciones laborales y personales.
  • Según las estadísticas los estudiantes se ahorran una considerable cantidad de dinero en contraposición a la educación en modalidad presencial.
  • permite la interacción virtual con profesionales de diferentes disciplinas que contribuyen a la formación del educando.
  • Se da una atención personalizada ya que el tutor acompaña de manera individual en todo el proceso educativo.
  • Finalmente la educación virtual permite que el estudiante se instruya a través del auto aprendizaje y se actualice con las tecnologías de la información y comunicación en pleno siglo XXI, en donde el futuro de la educación depende de la evolución del internet.

 

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